Yo sigo sin saber porqué hay días en que la mayoría de la gente que comparte el viaje se queda dormida el mismo día que vos, por qué sonreís cuando te miro, por qué cuando más solos estamos, más es cuando necesitamos un abrazo... O por qué uno pierde ese enamoramiento eufórico con el paso del tiempo, por qué las cosas cambian, por qué las personas cambian... Por qué la gente miente, por qué lastimamos y por qué uno se pone triste. Por qué tenemos que hacer más cotidiana la misma vida cotidiana, por qué no inventamos aventuras como si fuera la última vez, todos los días. Por qué, por qué y por qué... Cuándo tendré un porqué.