En esos barrios, en esos ojos y en esos olores, te das cuenta de la esencia de la vida; nacer, vivir y morir.
Y solo cuando miras de cerca a la muerte sufrible, a la muerte injusta, a la muerte pobre, despojada de felicidad, solo entonces, eres consciente de tu propia existencia y sobre todo de tu interdependencia de los demás, de ese todo encadenado a todo, de la causa y del efecto...